El parapente es una aeronave lenta, podríamos
decir muy lenta, por lo que las condiciones meteorológicas influyen muchísimo
en su práctica y os lo vamos a explicar.
Como la velocidad máxima del ala es de entre 40 a 60km/h (dependiendo del modelo) cualquier viento superior a ella no dejaría que avancemos, por lo que buscamos vientos muy inferiores (entre 0 y 20 km/h) para poder movernos con relativa facilidad. Además, influye mucho el nivel que tiene el piloto con respecto al control sobre su ala.
Como la velocidad máxima del ala es de entre 40 a 60km/h (dependiendo del modelo) cualquier viento superior a ella no dejaría que avancemos, por lo que buscamos vientos muy inferiores (entre 0 y 20 km/h) para poder movernos con relativa facilidad. Además, influye mucho el nivel que tiene el piloto con respecto al control sobre su ala.
Las condiciones adecuadas al vuelo para el nivel iniciación se dan normalmente por las mañanas temprano, a última hora de la tarde, que son los momentos en donde el sol calienta menos y no hay tanta actividad convectiva como en las horas centrales del día de cualquier día estable y soleado de primavera y verano. Siendo el final del otoño y el invierno cuando más horas tenemos disponibles por la poca insolación y por lo tanto la poca actividad convectiva.
También hay que ver que orientación tiene el despegue. Los despegues a sur están más insolados y tiene más actividad que los orientados al norte.
Vamos a fijar unos parámetros para mirar en la web de meteorología:
- La dirección del viento para la zona de despegue. Que este lo más enfrentado posible a la carrera de despegue y a la máxima pendiente.
- Que la velocidad del viento a la altitud del despegue, no sea de más de 10 km/h para que nos facilite el hinchado de la vela, nos deje correr unos pasos y avanzar hacia el aterrizaje.
- Usar un horario adecuado al nivel de vuelo, en este caso cuando no haya actividad térmica para hacer el vuelo sencillo.
¡Demuéstranos lo que sabes!

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